Los comerciantes se reunen mañana para abordar la situación de los establecimientos de la zona. Mientras tanto, el Ayuntamiento asegura que todo estará solucionado entre esta semana y la que viene
Las relaciones entre los Comerciantes y el Ayuntamiento de Alicante están más separadas que nunca.
El cierre de la calle Altamira, en el centro y la caída de las ventas en los establecimientos de la Rambla han provocado una brecha que puede provocar consecuencias importantes.
En estos momentos los técnicos municipales trabajan para acabar con la polémica.
"Si no dan un paso adelante", dice el Presidente de la Asociación de Comerciantes Corazón de Alicante, José María Albert, "pedirán responsabilidades al equipo de gobierno" .
El Concejal de Comercio, Antonio Sobrino, "entiende que el cierre de la calle Altamira haya provocado polémica".
De todas formas, insiste, "que en el Ayuntamiento trabajan para solucionar todo, a finales de esta semana, dice, presentarán las soluciones pertinentes".
Mañana se reúnen todas las Asociaciones de Comerciantes de la ciudad. Será entonces cuando conoceremos si la distancia entre Comercio Ayuntamiento sigue tan distante como parece